Bandas liberadas

Al hilo de lo que está pasando estos días con Radiohead o Nine Inch Nails me vienen a la mente varias posibilidades sobre el futuro de las discográficas:

  1. Que desaparezcan. Puede sonar la más apetecible, pero no creo ni que se produzca, ni que sea del todo bueno para los amantes de la música, en la 3 posibilidad veréis el porqué.
  2. Que se dediquen a unos pocos artistas. Sobretodo a los que necesitan la promoción como el agua de lluvia, me refiero a triunfitos, Civeros y cia (lo que sería una mala noticia, menos para Vale Music, supongo). Las bandas que hacen sus propias canciones podrían hacer como Nine Inch Nails, liberarse de los contratos que los mantienen ligados a una compañía y tener acuerdos puntuales con algunas discográficas para lo que necesiten.
  3. Que se dediquen a encontrar talentos de verdad. Ésta, para mi, sería, con diferencia, la mejor solución, que las discográficas se dedicaran a buscar nuevos talentos de verdad, no ti@s guap@s que no saben cantar y que venden por su aspecto. De esta manera se volvería a la situación de los 60 o 70’s en la que ojeadores de las discográficas y representantes buscaban músicos o bandas desconocidas para “patrocinarlos” y ofrecerles un contrato (evidentemente habría vigilar las condiciones de los contratos).

Esta última opción significaría el resurgimiento de las discográficas como potenciadores de la cultura, y no como generadores de basura, pero aunque se haya visto ya algún movimiento en este sentido, que Columbia Records haya fichado a Rick Rubin como directivo es una muy buena noticia, es una situación que si llega, aún tardará mucho en producirse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *